Nunca imaginarías lo que se esconde dentro de este viejo cobertizo

A simple vista, el viejo cobertizo del jardín no parecía nada especial. Estaba al fondo de la parcela, desgastado por el paso del tiempo, con la pintura descascarillada y una puerta ligeramente torcida. La mayoría de la gente lo habría visto como un simple lugar para guardar herramientas olvidadas y muebles viejos. Pero por alguna razón, Emma no podía dejar de mirarlo.

La casa que acababa de comprar era justo como la había imaginado. Luminosa, amplia y con mucho encanto. Aun así, el cobertizo seguía llamando su atención. Durante la visita, el antiguo propietario lo había mencionado de pasada, casi con prisa. “Solo hay cosas viejas dentro”, dijo antes de cambiar de tema. Eso fue suficiente para despertar la curiosidad de Emma.

A la mañana siguiente, decidió echar un vistazo más de cerca. Al abrir la puerta, las bisagras soltaron un largo chirrido que resonó en el tranquilo jardín. Por dentro, al principio parecía justo lo que esperaba. Todo estaba cubierto de polvo, había cajas viejas por todas partes y objetos sin ningún orden.

Nada especial. O eso parecía. Porque justo cuando estaba a punto de darse la vuelta, algo llamó su atención en el fondo. Descubre en la siguiente página lo que Emma encontró dentro.